El proceso térmico en el taller de fundición
La técnica de la cera perdida exige fundir el bronce a temperaturas que superan los mil grados centígrados para garantizar que el metal fluya hasta el último pliegue del ropaje escultórico. El secado previo del caparazón cerámico requiere paciencia y fuego lento durante varias jornadas para expulsar cualquier resto de humedad que pudiera quebrar la pieza durante el vertido.
El desmolde y la retirada de canales
Una vez enfriado el molde a temperatura ambiente, se rompe el envoltorio cerámico con martillo de teflón. Lo que emerge es una figura en bruto conectada a una red de bebederos y respiraderos metálicos que deben cortarse a sierra manual antes de pasar a la mesa de ajuste.
- Cincelado en frío: Repaso de ojos, cabello y texturas dérmicas con buriles templados.
- Pátina de fuego: Aplicación de nitrato de cobre con soplete para fijar tonos verdosos o pardos estables.
Verificación de la aleación
Una pieza bien ejecutada contiene cobre y estaño en proporciones equilibradas, sin plomo añadido que enturbie el sonido de la campana al golpear suavemente la base con un nudillo seco.
Caelum Antiqua